Tauro sideral: Vrishabha
Vrishabha, segundo rashi, toro fijo de tierra regido por Shukra, dice estabilidad; Chandra se exalta en él y tiene aquí su moolatrikona.
Estabilidad: si una sola palabra tuviera que decir Vrishabha, sería esa. Segundo rashi en el zodiaco sideral, corre de 30° a 60°, signo fijo y terrestre. Shukra lo dirige. Chandra se exalta en él, en el grado tres, y posee también aquí su moolatrikona, su espacio de vigor. Se entiende que se sienta a gusto.
Se lo imagina blanco, alargado, de cuatro patas, mirando al sur y poderoso de noche. Emerge por la espalda. El toro lo ilustra, y hace las veces de rostro del ser cósmico. Por ser par, se considera femenino y benéfico, dulzura inherente al signo.
Su universo hunde los pies en la arcilla: las aldeas y los comerciantes. Aquí se oyen la existencia aldeana, el trabajo de la tierra, el comercio de bienes en la plaza. Lo que dura y lo que se intercambia.
Vrishabha abarca tres cuartos de Krittika, todo Rohini y dos cuartos de Mrigashira. Los navamshas, novenos del signo, empiezan en él con Makara.
Una regla de método vale para los doce rashis: lo que se describe es el emblema del signo, nunca el retrato de una persona nacida bajo él.
Vrishabha como Lagna, el Ascendente
¿A quién le toca la cuenta cuando el grupo sale a cenar? Con Vrishabha en el lagna, el antiguo retrato te señala a menudo a ti. Vrishabha, el Tauro del zodiaco sideral, es un signo fijo cuyo regente es Shukra, Venus; el lagna, por su parte, es el signo que ascendía por el este cuando naciste.
Bastan pocos rasgos. Das sin contar y el dinero corre de tus manos. El trabajo te gusta. Estás apegado a la persona que comparte tu vida, con un apego estable que no se cuestiona cada mañana. Un solo punto más rudo: la relación con los padres, calificada de difícil. Entiéndelo como intercambios en los que las palabras salen a veces demasiado secas, más que como un juicio sobre tu familia.
El desacuerdo afecta al temperamento: flema y viento para una parte de las lecturas, viento solo para otras. Los astros que ayudan en este lagna son Saturno, sobre todo, y el Sol. Venus, aunque regente del signo, se clasifica entre los contrarios, porque rige también la sexta casa, el bhava 6. Otras lecturas la eximen de ello.