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Rosmaryn Astrología védica

Luna en la astrología védica

चन्द्र · Chandra
Chandra, grabado indio de 1842

Chandra, la Luna, segundo graha, es la mente que siente y piensa, madre y nodriza; su bondad depende de su luz.

Contempla a Chandra tres noches seguidas y entenderás enseguida su naturaleza: cambia. El cielo védico la coloca en segundo lugar entre sus grahas y le confía la mente, la parte de nosotros que siente y reflexiona. Se le reconoce un humor móvil, una palabra suave y el apetito de aprender. Encarna además a la madre, lo que nutre.

Un solo signo le pertenece, Karka. Alcanza su exaltación en Vrishabha, en el grado tres, y su caída en Vrishchika. Su moolatrikona se sitúa también en Vrishabha, del grado 4 al 30 en un cálculo amplio. Recorre cada día unos 13 a 15 grados y atraviesa los 27 nakshatras en un mes lunar.

¿Hay que decirla benéfica? Depende de su brillo, y puedes medirlo de varias maneras. Observa la quincena: en crecimiento es benéfica, en decrecimiento pasa a los maléficos. Otra manera: dividir el mes en tres partes de 120 grados contadas desde Surya: fuerza media, muy favorable y luego nula. Otra más: juzgarla plena desde el décimo día de la quincena clara y debilitada desde el décimo de la oscura. Una Luna que decrece pero a la que toca un benéfico vuelve a ser benéfica.

Sus dos amigos son Surya y Budha, y no tiene enemigo. Encuentra su fuerza direccional en el bhava 4, el del hogar, y se muestra poderosa de noche.

Un último punto, de importancia: la carta védica se lee a partir del lagna, el signo ascendente, pero varias casas se leen también a partir de Chandra. Todo lo que se aplica al signo de la Luna se aplica también, y con más fuerza, al signo ascendente.

Chandra gobierna Cáncer sideral, Karka.