Casa 8 en la astrología védica
El bhava 8, Randhra, la grieta, es una casa difícil y sucedente: combates, herencias, cosas pasadas y futuras.
Randhra designa una brecha, un lugar frágil, y es el nombre del bhava 8. También se le llama, sin rodeos, el agujero. Esta casa evoca el lugar donde estás al descubierto. Forma parte del trika, el grupo de las tres casas arduas. Es sucedente y compone con el bhava 4 la pareja chaturasra.
Aquí se encuentran el combate y las ciudadelas, la herencia de los muertos, lo que pasó y lo que vendrá. Se suman los regalos recibidos, y puedes leer también vidas anteriores y futuras; es una interpretación. Shani la significa, y el octavo signo a partir de él se lee de la misma manera.
Su regente no se tiene por favorable, por un motivo de geometría: la 8 es la casa doce contando desde la 9. Hay excepciones. Si ese regente rige además un trígono, se vuelve benéfico. Que Surya o Chandra gobierne la 8 no se juzga nefasto. Por último, a las casas arduas se aplica la regla inversa, en la que los benéficos disminuyen.
Una herencia que repartir entre hermanos es una buena imagen.
El eje de la casa 8
Lentitud para pasar a la acción y reproche del público que hay que encajar: eso atraviesa Rahu en la octava casa, el bhava 8.
En el lado opuesto, Ketu ocupa la segunda casa, el bhava 2. Se le atribuye un lenguaje de mala calidad y la costumbre de comer en casa ajena, de vivir un poco a costa de otros.
Los dos nodos se leen cada uno aparte. Un correctivo templa estos retratos: Rahu y Ketu refuerzan los resultados de la casa que ocupan, los de los astros que los acompañan y los de los aspectos recibidos.